1. Mide las superficies
Multiplica longitud por altura. Si vas a revestir las dos caras del tabique, considera ambas caras. Descuenta puertas y ventanas solo de las superficies donde existan y comprueba el diseño de juntas y los recortes.
2. Aplica capas y formato
Multiplica por el número de capas que exige el sistema. Una placa de 1,20 × 2,50 m cubre 3,00 m² teóricos, pero en obra los cortes y las juntas hacen que no todo el material se aproveche.
3. Reserva margen y redondea
Divide la superficie de placa necesaria entre los m² de cada placa y redondea hacia arriba. Añade merma justificada; no uses siempre el mismo porcentaje para geometrías complejas.
Ejemplo teórico: tabique de 4 × 2,5 m, dos caras y una capa por cara = 20 m² antes de huecos y merma. Con placas de 3 m², se obtiene un mínimo teórico de 7 placas, no un despiece garantizado.